|
Carta de Cuba, la escritura de la libertad |
|
|
Premio
Reporteros sin Fronteras - Fundación de Francia 2004 París,
21 de diciembre de 2004
Hafnaoui Ghoul
(Argelia)
Zeta(México)
Liu Xiaobo (China)
Galardonados con
el Premio Reporteros sin Fronteras - Fundación de Francia 2004
El Premio Reporteros sin Fronteras - Fundación de Francia 2004 recompensa a: ’ Un periodista que, por su actividad profesional, sus posturas o su actitud, haya dado testimonio de su compromiso con la libertad de información. El galardonado es el periodista argelino Hafnaoui Ghoul, corresponsal en provincias del diario El Yum y responsable de la oficina regional de la Liga Argelina de Defensa de los Derechos Humanos (LADDH). Hafnaoui Ghoul ha estado detenido seis meses por « difamación », porque denunció la corrupción y los abusos de las autoridades locales. El 25 de noviembre le concedieron la libertad provisional. (Argelia) ’ Un medio de comunicación que encarne el combate por el derecho a informar y a estar informado. Se ha concedido el Premio al semanario mexicano Zeta, conocido por la calidad de sus investigaciones y por su valiente línea editorial. Su objetivo : « informar y comentar lo que no se publica en los otros periódicos ». Este compromiso ha costado la vida a tres colaboradores del periódico. A pesar de esos duros golpes, la redacción no piensa dejarse intimidar. La dirección de Zeta ha decidido mantener la misma línea. El combate continúa. (México) ’ Un defensor de la libertad de prensa. El Premio es para Liu Xiaobo, ex profesor de filosofía en la Universidad de Pekín y presidente de la Asociación de Escritores Independientes, única en su género en China. Liu Xiaobo tiene una idea fija : la prensa china debe convertirse en un contra-poder frente a la omnipotencia del Partido Comunista Chino. Por eso, se bate sin tregua por el principio universal de la libertad de prensa, pide la libertad de los periodistas y disidentes encarcelados y publica panfletos en Internet o en los periódicos de Hong Kong y de la diáspora china. Todo ello poniendo en peligro su libertad. (China) Premiando a un periodista, un medio de comunicación y un defensor de la libertad de prensa, Reporteros sin Fronteras y la Fundación de Francia alertan a la opinión pública sobre la diversidad de los atentados al derecho a informar y a estar informado, y sobre su necesario compromiso en favor de la libertad de prensa. Los premios están dotados con 2.500 euros cada uno. Desde su creación, el Premio Reporteros sin Fronteras - Fundación de Francia ha sido concedido a: Zlatko Dizdarevic (Bosnia Herzegovina - 1992), Wang Juntao (China - 1993), André Sibomana (Ruanda - 1994), Christina Anyanwu (Nigeria - 1995), Isik Yurtçu (Turquía - 1996), Raúl Rivero (Cuba - 1997), Nizar Nayyuf (Siria - 1998), San San Nweh (Birmania - 1999), Carmen Gurruchaga (España - 2000), Reza Alijani (Irán - 2001), Grigory Pasko (Rusia - 2002) et Ali Lmrabet (Marruecos - 2003). Varios de los premiados consiguieron posteriormente la libertad, solo pocas semanas o meses después de recibir el Premio. Entre ellos, el periodista marroquí Ali Lmrabet, premiado el 10 de diciembre de 2003 y liberado el 7 de enero de 2004, el periodista ruso Grigory Pasko, galardonado en diciembre de 2002 y liberado en enero de 2003 y la periodista birmana San San Nweh, premiada en diciembre de 1999 y liberada en 2001. La primera categoría del Premio Reporteros sin Fronteras - Fundación de Francia la ha decidido un jurado internacional, compuesto por : Ekram Shinwari (Afganistán), Sabine Christiansen (Alemania), Michael Rediske (Alemania), Andrew Graham-Yooll (Argentina), Rubina Möhring (Austria), Nayeem Islam Khan (Bangladesh), Zhanna Litvina (Bielorrusia), Olivier Basille (Bélgica), Colette Braeckman (Bélgica), Maung Maung Myint (Birmania), Sebastião Salgado (Brasil), Juliana Nieto Cano (Colombia), Miriam Leiva (Cuba), Fernando Castelló (España), Maria Dolores Masana Argüelles (España), Vicente Verdu (España), Domenico Amha-Tsion (Eritrea), Barbara Crossette (Estados Unidos), Francis Charhon (Francia), Noël Copin (Francia), Laurent Joffrin (Francia), Elise Lucet (Francia), Pierre Veilletet (Francia), Sailab Mahsud (Pakistán), Ricardo Uceda (Perú), M'Baya Tshimanga (República Democrática del Congo), Micea Toma (Rumanía), Alexey Simonov (Rusia), Eva Elmsater (Suecia), Georges Gordon-Lennox (Suiza), Gérald Sapey (Suiza), Sihem Bensedrine (Túnez), Ben Ami Fihman (Venezuela). Los otros tres periodistas nominados en la primera categoría eran : - Cheng Yizhong (China) Redactor jefe de los diarios Xin Jing Bao y Nanfang Dushi Bao, es la estrella ascendente de la prensa china. Estuvo detenido en secreto durante cinco meses por atreverse a abordar algunos temas tabúes, como el SRAS y la muerte por torturas de un estudiante en una comisaría. Desde su liberación, el 27 de agosto de 2004, se encuentra en arresto domiciliario y tiene prohibido ejercer su profesión. - Nael H. Shyoukhi (Palestina) Responsable de Reuters TV en el sur de Cisjordania, es a la vez camarógrafo, técnico de sonido y redactor. En el ejercicio de su trabajo, el ejército israelí le ha herido siete veces. El 13 de marzo de 1998 estuvo a punto de perder la vida. Desde entonces se ha preocupado enormemente para que los periodistas en las zonas de conflicto puedan ejercer su trabajo en las mejores condiciones de seguridad posibles. - Maka Gbossokotto (República Centroafricana) Director de publicación del diario independiente Le Citoyen y corresponsal de Reporteros sin Fronteras, ha estado detenido un mes sobre la base de una denuncia por difamación. Desde su liberación, el 9 de agosto de 2004, está luchando por la despenalización de los delitos de prensa en su país. Finalmente, el 25 de noviembre de 2004, el parlamento centroafricano de transición aprobó una ley suprimiendo las condenas incondicionales de cárcel, para el conjunto de los delitos de prensa.
Dossier de prensa y
fotos libres de derechos disponibles en www.rsf.org, sección
Espace presse - Descargas.
_____________________________________________________________________________ Contactos : Reporteros sin Fronteras - Sara Kianpour - tél : 01 44 83 84 75 - communication3@rsf.org Fundación de Francia - Magali Mévellec - tél : 01 44 21 31 91 - magali.mevellec@fdf.org
MEXICO
Zeta,
La libertad de prensa
a prueba de la violencia
El 2 de noviembre de 1979, a fuerza de maniobras, el gobernador del Estado de Baja California (noroeste de México) consiguió hacerse con el control de ABC, el único diario independiente que se atrevía a criticarle. Eso no impidió que, seis meses más tarde, los dos directores de la publicación, Héctor Félix Miranda et J. Jesús Blancornelas lanzaran, no sin humor, el semanario Zeta. La nueva publicación se daba a conocer enseguida por la calidad de las investigaciones y su valiente línea editorial. Su objetivo : « Informar y comentar lo que no se publica en los otros periódicos ». En esa región fronteriza con Estados Unidos, en que son numerosos los tráficos de todo tipo, no faltan los temas tabúes. En septiembre de 1985, bajo el título « La mafia invade Baja California », el semanario fue el primero en publicar algunas informaciones sobre las relaciones entre las autoridades locales y los traficantes de droga. Un compromiso que iba a pagar muy caro. El 20 de abril de 1988 fue asesinado Héctor Félix Miranda. La investigación concluyó con la condena de los ejecutantes, pero no se molestó a los autores intelectuales. Entre las personas juzgadas figura un guardaespaldas de Jorge Hank Rhon, hijo del responsable local del Partido Revolucionario Institucional (PRI), entonces partido único, cuya integridad había cuestionado el periodista. Zeta se niega a la impunidad y desde entonces, todas las semanas, publica a toda página : « Jorge Hank Rhon : ¿ por qué me asesinó tu guardaespaldas Antonio Vera Palestina? » El 25 de noviembre de 1997 le tocó a J. Jesús Blancornelas ser el blanco de los asesinos a sueldo. Gravemente herido, el periodista consiguió sobrevivir ; su guardaespaldas no tuvo la misma suerte. El crimen fue un encargo de los hermanos Arellano Félix, los barones de la droga que controlan el importante cartel de Tijuana, al que Blancornelas acusó de sojuzgar a la región. A pesar de los peligros, la dirección de Zeta, que dispone de una protección excepcional, decidió mantener la misma línea. Una decisión que la redacción iba a pagar con otra vida. El 22 de junio de 2004, un asesino profesional abatió a quemarropa a Francisco Javier Ortiz Franco. Miembro fundador y editorialista de Zeta, era famoso por sus revelaciones sobre la corrupción y el tráfico de droga. Desde hacía algunos meses formaba también parte de una comisión de investigación, encargada de reabrir el dossier sobre el asesinato de Héctor Félix Miranda. Un duro golpe para el equipo aunque, una vez más, no era cuestión de dejarse intimidar. « Los sospechosos » y luego « Los asesinos » tituló inmediatamente el semanario, que hizo públicos los primeros resultados de su investigación, para presionar a las autoridades. El combate no ha terminadoŠ Una libertad de prensa a dos velocidades Porque era una figura de la prensa regional, la muerte de Francisco Javier Ortiz Franco provocó un shock en las filas de los periodistas mexicanos. Desgraciadamente no es más que un ejemplo del recrudecimiento de la violencia contra la prensa en 2004, tras varios años sin que se produjeran asesinatos. Ya en marzo mataron a un periodista y en mayo desapareció otro, aunque es verdad que no se puede relacionar con certeza la desaparición con su profesión. En cambio, la muerte de Francisco Arratia Saldierna, el 31 de agosto, es consecuencia de sus artículos sobre el crimen organizado y la corrupción, según la propia confesión de uno de los ejecutantes, detenido por la policía. También él trabajaba en la frontera con Estados Unidos. La indignación dejó entonces paso a la movilización. El 11 de octubre, hecho sin precedente, cientos de periodistas mexicanos se manifestaron en todo el país, reclamando justicia para sus colegas y el fin de la impunidad. Entre otras cosas, pedían que las investigaciones sobre los asesinatos de periodistas se pongan en manos de la justicia federal, y no en las de la justicia de los Estados, de la que sospechan que está corrompida, e incluso controlada, por los asesinos. En México, existe de hecho una libertad de prensa a dos velocidades : por una parte la prensa nacional, a la que su importancia parece poner (relativamente) al abrigo de la represión ; y por otra, los medios de comunicación locales y regionales, que permanentemente son víctimas de agresiones y presiones no sólo del crimen organizado sino también de cargos locales y policías, que todavía aceptan con dificultad su papel de contra-poder. Un problema que pone de manifiesto la existencia de un grave déficit de democracia, a nivel local. Pero los problemas de la libertad de prensa en México no se limitan a la violencia. Los medios de comunicación tienen que vérselas con la penalización de los delitos de prensa y los atentados al secreto de las fuentes. Así, nueve periodistas de Ciudad Juarez (Estado de Chihuahua, Norte) fueron contactados, a finales, de mayo, por un funcionario de la fiscalía local, que les pidió que revelaran el origen de las informaciones que habían publicado sobre los asesinatos de mujeres. Por lo que se refiere a los delitos de prensa, los artículos 350 a 363 del código penal federal establecen todavía hasta dos años de cárcel para sus autores, en contradicción con los textos de la Organización de Naciones Unidas o los de la Organización de Estados Americanos, que son una autoridad en la cuestión.
Por otra parte, la
reforma de estos dos puntos forma parte de las exigencias de los periodistas
que se manifestaron a principios de octubre. Se ha creado un colectivo para
garantizar el seguimiento de esas reivindicaciones : « Ni uno mas ».
Desgraciadamente la movilización no impidió la ejecución, a finales de
noviembre, de otro reportero, de la que J. Jesús Blancornelas ya sospecha
que fue un encargo de la "chiruza" (la "hampa"). Sin
embargo, la movilización continúa siendo indispensable para que la
libertad de prensa sea mañana una realidad en todo el territorio.
Más informaciones sobre
los premios Reporteros sin Fronteras - Fundación de Francia en www.rsf.org
Régis Bourgeat
Despacho Américas / Americas desk Reporters sans frontières 5, rue Geoffroy-Marie 75009 Paris - France tél. : +33 (0) 1 44 83 84 68 fax : +33 (0) 1 45 23 11 51 e-mail : ameriques@rsf.org
|