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Carta de Cuba, la escritura de la libertad |
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Poema para Celia Reproducimos texto recibido de Eduardo Cancio, un lector: Reencuentro.Todos
los homenajes parecen pequeños, ante lo inmenso de la figura. El
timbal y las claves visten de luto. El
desconcierto, ante la dura perdida, conmociona al planeta. Los
que han tenido el privilegio de disfrutar de tu música y presencia,
encuentran consuelo en tu limpia sonrisa y
la extensa discografía. Los
que no han podido ir a tu despedida te buscan en la gran cobertura noticiosa,
en la bandera a media asta, en el recuerdo de los grandes. No
hay una mancha en tu trayectoria ejemplar de cubana, en tu altísima estima
por los desvalidos, en tu andar hasta el olimpo de la música. Otros,
sin embargo, pueden hablar poco de ti, solo limitarnos a escuchar, a sentir un
dolor multiplicado y quizas, ajeno. Cuanto
daño nos hicieron!. Es
que le temían a tu figura? Es
que la autenticidad que emanaba
de cada poro era maligna? No
sería que tu estatura desbordaba al tirano? Miedo
a que las cinco letras de tu
nombre sustituyeran a la heroína homonima con que nos educaron? O
es que la palabra Azúcar era verdad en tu boca, a contrapelo de nuestra caña
vilipendiada y entregada al fracaso? La
pregunta hoy martiriza a más de una generación y la obra de la muerte es
menos oportuna. Dolor y rabia, rabia y dolor. Coño!!,
por que nos privaron de tu música? No
disfrutamos del Benny y nos quedamos sin ti. Ese remordimiento nos corroe la
identidad. Icono
de la contrarrevolución!!! Honroso título. Es el Granmy de tu vida.
Triste el presente de nuestra patria cuando el odio desborda la
sensibilidad, el orgullo y el respeto. Que
paradoja!. El mundo arrodillado ante
tu obra y
la tierra madre celosa y resentida ante el contrasentido. Pero
no importa que te hayamos descubierto en un homenaje póstumo. Tenemos a Dios
y tu legado para construir una nueva tierra. Y tú música sonará más alto
que nunca. Eso
sí, no nos quitarán el
privilegio de recibirte en casa, por que el futuro tiene que ser de luz . Para
entonces el sabor dulzón de la lluvia y el tintineo a ritmo de son, nos harán
volver la vista al cielo para recrearnos con tu hermosa sonrisa. Solo
así estaremos en paz contigo. Gracias Celia, por saberte cubana.
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