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LO QUE DIJO Y NO DIJO RAÚL CASTRO SOBRE LA URSS Y CUBA

Carlos Franqui

Raúl Castro, segundo al mando en la jerarquía castrista, con la presencia simbólica y casi muda, de los viejos comandantes Almeida, Valdés y García, concedió una entrevista a la televisión, el jueves 4 de enero, con motivo del 42 aniversario de la revolución.

Todas las agencias de prensa extranjera, acreditadas en La Habana, reportaron textualmente las frases más importantes de la entrevista: " yo soy de los que creen que al imperialismo le convendría más tratar, con nuestras diferencias insalvables, de normalizar las relaciones en vida de Fidel que en el futuro".

Refiriéndose a los revolucionarios, afirmó, " Que estén alertas, que no se desvíen que la experiencia de lo que sucedió en la URSS., muy especialmente nos puede pasar aquí, esa autodestrucción del país más grande del mundo".

La agencia oficial Prensa Latina, del 5 de enero, citó algunas frases de su discurso, entrecomilladas textualmente, pero al referirse a la expresión más importante, no la citó textualmente, la interpretó y la cambió radicalmente, modificándola: " que los cubanos estén alertas para que la isla no sufra la autodestrucción experimentada por la Unión Soviética en la década anterior".

Al día siguiente, 6 de enero, Granma ataca con gran violencia a las agencias de prensa extranjera - sin desmentir su versión de la frase de Raúl Castro -, acusándolas de desinformar sobre la participación y alegría de los cubanos en el 42 aniversario de la revolución.

El lunes 8 de enero, cuatro días después, Granma reprodujo finalmente la entrevista televisada de Raúl Castro, pero rectificando la afirmación inicial y transformándola en todo lo contrario.

El Granma electrónico, hizo desaparecer de sus pantallas el día 8, que fue cuando salió la entrevista rectificada y pasó sin comentarios de 7 al 9, siguiendo la vieja práctica comunista, de desaparecer aún las palabras del segundo Castro. (1)

Evidentemente la importante afirmación inicial sobre la desaparición del Comandante, sugerida o discutida con él previamente, no suscitó críticas ni cambios.

Raúl Castro en ocasiones se caracteriza por decir, -sobrio o no-, verdades incómodas: " Esto es sociolismo, no socialismo ", refiriendose al falso cumplimiento de las consignas y mentiras del partido y el aparato, " Esto no lo para ni un millón de policías", en un documental sobre el robo y la corrupción oficiales, las que dijo cuando hablaba a los oficiales cuando la detención de Ochoa, también desaparecida, y otra más reciente, y no menos verdadera: " Aquí el problema no es el imperialismo, es el hambre" como causa de estallidos populares.

La afirmación de que una Cuba futura corre el mismo peligro que acabó con el comunismo soviético, es un reflejo de la crisis del régimen de superar una situación que cada día se agrava y que la violenta represión última no resuelve.

Desde el punto de vista interno, la frase sobre la desaparición de Castro, pudo originarse por causas muy diferentes: preparar al aparato para el momento del cambio de mando, que pudiera estar cercano, si las enfermedades del Comandante se agravan, crear ilusiones de que las relaciones con EE. UU., podrían mejorar, anunciar que el sucesor designado es más duro todavía, téngase en cuenta que casi toda la entrevista estuvo dedicada a cantar loas de las viejas luchas, que nadie cree y menos escucha, excepto ellos mismos.

Hacia el exterior la cosa cambia: los Castros están preocupados con el nuevo gobierno del Presidente Bush, a que su victoria en Florida, se debió al voto cubano, como venganza por la deportación de Elián y paradojicamente mientras se pelean con todo el mundo, hablan de abrir a los yankis. Castro con su senilismo extremista, como diría Lenín, y su esquizofrenia paranoica, de creerse la realidad, en vez de firmar todo como hacía antes, y después no cumplir nada, en la última Cumbre de Panamá, se negó a condenar el terrorismo de ETA, quedándose solo, provocando un conflicto con España, Panamá, El Salvador y México y provocando un mayor aislamiento de la isla.

Mientras cierra al mundo, ofrece abrir a EE. UU., invita a los Clinton -merecida invitación por todo lo que su gobierno hizo por Castro-, a pesar de que no pasaba un día sin que no acusaran al " monstruo" norteamericano, de todos los males de Cuba, mientras los cubanos se preguntan ¿ por qué entonces invitan al jefe de los malos ?

Lo que tratan los Castros con la frase de la negociación, es de reforzar la gran campaña contra el embargo, de los sectores agrícolas, económicos, religiosos, liberales, culturales y políticos, que con miopía y oportunismo quieren restablecer las relaciones con Castro, a pesar de que cada día aumentan la represión y las violaciones de los derechos humanos.

Además de tonta, cínica, la supuesta preocupación de Raúl Castro, de que sería mejor para Estados Unidos, cosa que nadie allá ni acá se cree.

 

Carlos Franqui

(1) Tres días después de desaparecer la entrevista desaparecida reapareció de nuevo en Granma.